Vivir y morir el anverso y reverso de nuestro caminar.

Vivir y morir el anverso y reverso de nuestro caminar.

Buda

Sólo la templanza nos da la victoria. Recoge la siembra, viste tu cuerpo desviste tu mente, prende tus sueños volando. Tras el fuego un dulce susurro el gran silencio llegó. El mejor guerrero es aquel que se conquista a si mismo.

martes

Afonías

Afonías  que sellan esos momentos que solo el que a tu vera esta, aun en la distancia, comprende.

Abruptos acantilados desde donde  meditas con quietud y perseverancia, ese  mar  interior tuyo.

Aquella atalaya que nunca cesaba de ser timonel de tu alma inquieta conduciéndola hacia el descanso, dejando los quebrados ocultos entre los arrecifes, donde las olas provocaban tan inquieto óbito.

Descubrir-te el azul que precede al dorado puente que enlaza tu ser.

Armonizar  esos desfases que son la semilla de la inquietud y la enfermedad.

Mostrar cuan hermoso puede ser el silencio, escuchar la música que desprende, la vida que anida en él.

La verdad que se oculta tras la marejada, dejando que seas presa del huracán de tus sentimientos.

Emociones complejas que vierten en tu ser y te cubren protegiendo las semillas de una nueva primavera,  bajo la cual prenden, mientras confundidos tus sueños, se visten en la tosca que prende el paisaje tras dejar que seas presa del huracán de tus sentimientos, emociones complejas que vierten en la sed de tu alma.

Ser presa del embalsamado momento en que tu respiración y tu latido se compensan para volver a ser vida, tras esculpir, con calma ese ser del que latía nueva vida.

Marijose.-