Vivir y morir el anverso y reverso de nuestro caminar.

Vivir y morir el anverso y reverso de nuestro caminar.

Buda

Sólo la templanza nos da la victoria. Recoge la siembra, viste tu cuerpo desviste tu mente, prende tus sueños volando. Tras el fuego un dulce susurro el gran silencio llegó. El mejor guerrero es aquel que se conquista a si mismo.

viernes

La vida es una continua lucha.

Las costillas son la muestra de esa vida que aún queda, los pellejos se descuelgan de tus brazos, la mandíbula en tu rostro parece prominente, son tus ojos cada vez más pequeños, tristes luceros de la noche, veinte kilos menos desde  ese mes de septiembre.

Sé que no es nada, es lo que quiero creer, que solo es un episodio de esos que tú a veces pareces, pero nunca te vi como ahora, siento dolor en mi pecho, pinchazos en el estómago, me duele ver así a quien la vida me dio.

La fortaleza volverá, lo sé, luchador siempre fuiste y lo serás, no hay prisa con calma, mientras haya latido en tu pecho y sonrisa en tu rostro, sé que todo marchará bien.

No veo actitud de desprecio a la vida en tu ser, el fantasma del miedo, no pasea por estos lares, y menos el de ese tiempo efímero que nos ocupa.

Hablas con calma, pausadamente, si parecen esas letras al enlazar demasiado lentas, cansadas, necesitando una pequeña inyección de coraje.

Un abrazo y unos besos, unas risas de tu nieta, es tu rostro una danza de esas que en tu tierra taconean en la feria.

A tus oídos llegaron palabras que suenan a ingreso, entonces sacas de donde puedes las ganas y comienzas despacio masticando suaves comidas,  con miedo, te niegas en redondo, no quieres que el hospital sea tu casa unos días e intentas poco a poco alimentar tu cuerpo mientras nosotros acariciamos tu alma.

Espero que el día próximo en que mis ojos  en los tuyos oteando tu océano, pueda ver cuán profundas son tus raíces en  este universo en el que cohabitamos, y cuan lejano será el momento en que ella a tu vera, vuelva el reloj con ímpetu, marcando el final del último segundo en el que latido, al menos en este mundo seas, y  tu luz marche junto al creador a dictar si otro cuerpo habitas o quedas prendiendo luz en el universo.

Estas cansado, lo sé, de tantos obstáculos en la vida, pero recuerda, tu eres como tu nieta, luchador de primera, en su séptimo día de vida, quiso llevársela, pero ella giro el reloj como tú lo has hecho y continuaras haciéndolo siempre.


Te quiero papa.

Mariajose.-