Vivir y morir el anverso y reverso de nuestro caminar.

Vivir y morir el anverso y reverso de nuestro caminar.

Buda

Sólo la templanza nos da la victoria. Recoge la siembra, viste tu cuerpo desviste tu mente, prende tus sueños volando. Tras el fuego un dulce susurro el gran silencio llegó. El mejor guerrero es aquel que se conquista a si mismo.

domingo

Te soñé Papá

Asoman en mi ventana margaritas de colores,  los sauces miran al cielo. En mi camino brillan piedras de colores, sonrisa en tu mirada que porta sentires. Danzamos mientras el viento ondea mis cabellos y pasas la mano por tu cabeza rapada, me sonríes, tienes frió y te colocas tu gorra color azul marino y nuestras manos se entrelazan.

Llueve, no importa, refresca nuestros semblantes, armonía es aquello que en tu sangre late.  Deleitas el paladar con un beso en mi mejilla que me anega, sientes la vida que te acompaña.

En ese navegar sentí frío en la soledad de la noche, me arrope con la fina colcha de seda que se encontraba  los pies de mi cama.

Aun así sentía escalofríos que parecían proceder del interior de mi cuerpo.

La ventana estaba abierta, intente incorporarme para cerrarla pero mi cuerpo era reacio a obedecer mis deseos.

Mi mente parecía haber dejado de ser aquel poderoso engranaje que convertía los pensamientos en acciones.

Ahora no solo seguía teniendo frío, sino que además estaba furiosa conmigo misma. ¡Vaya desastre!  Y encima sin poder conciliar el sueño.

Era una soledad tan extraña. Yo estaba  en el interior de una caja de cerillas,  un calor intenso desprendía otro cuerpo a mi vera y sin embargo se acrecentaba el frío que sentía, la soledad de la noche sin sentir ahora el calor de tu compañía papá.

Dolor en el pecho, embriaguez en la mente. Pesadillas de la noche.

Menudeces de la vida que desatendemos a veces, siendo ya muy tarde cuando dejan de ser un sueño. 

Luz que se refleja en mis ojos buscando vida.

Marijose.-